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Como sobreviví al relevo generacional en mi empresa

  • Posted by: iactum-291274

Sonaba el despertador como cada mañana y cogía fuerzas no se de donde para comenzar un nuevo día de prisas, estrés, discusiones y reproches. Eramos el perfecto ejemplo del producto de empresa familiar, crisis y relevo generacional, pero con mucho más de crisis que de relevo, la verdad. Muchas horas, muchos problemas, más de familiar que de empresa, choque de generaciones, de emociones, frustración, poca rentabilidad,…..ya se hacen una idea.

Me costó entender que no eramos más que el fruto lógico y más que abundante de personas que haciamos nuestro trabajo como siempre, y que de la noche a la mañana ya no era suficiente. ¿Que porque no eramos eficientes?, ¿que porque no eramos gurus de la gestion?, ¿que porque las cuentas no cuadraban?, ¿qué porque no cambiamos?. Para que perder tiempo en responder, simplemente porque no nos hizo falta ser todo eso, o no supimos hacerlo en su momento y ahora nos viene grande, ni tampoco tuvimos fácil que alguien nos enseñara como hacerlo de verdad sin teorias, todo hay que decirlo.

Que fácil se veía desde afuera, pero les aseguro que la mayor parte de nuestras incongruencias y problemas tenían su porqué. A veces un gran porqué, a veces uno insignificante para otros pero colosal para nosotros mismos, a veces ni sabíamos si lo había, con porqués en lo familiar que inundaban lo empresarial y viceversa, y a veces la simple frustración del “tantos años trabajando para acabar asi” anulaba nuestra razón y enfrentaba nuestros egos.

Y todo seguía, mientras buscaba sin buscar la solución divina en falsos cursos, en falsos gurús, en falsas promesas de brotes verdes, hasta que encontré en la coherencia de quien de verdad lució mis mismas heridas antes que yo, algo de claridad en mi noche. Vi mi empresa como dos partes, por ahora contrapuestas, pero capaces de aliarse para dar grandes resultados; la parte operativa, la de la gestión de mi negocio y la parte emocional, la de la gestión de nuestros sentimientos como familia, como personas y como equipo.

Una gestión no adecuada a un mercado implacable como el actual, demasiado basada en la experiencia de mi padre, en sensaciones o impulsos, en lo de toda la vida, en el no cambio, en los estados de ánimo, en las prisas, y alejada de los números, de los análisis, del control de la realidad de la empresa, provocaba continuos choques emocionales, generacionales, desconfianzas y frustraciones. Una parte emocional descontrolada que impedía cualquier mejora en lo operativo, para seguir en una continua pescadilla que se muerde la cola, sin avanzar, salvo hacia posiciones radicales a la espera del gran golpe de estado que derrocase al actual líder para dar paso a la tan extremadamente confiada sabia nueva y salvadora.

Si en los últimos 6 años desde el comienzo de la crisis nadie había cedido, porque iba a ser ahora distinto. Pese a que los golpes habían aplacado la soberbia de mi padre y también la mia, seguíamos incapaces de comprendernos y a veces casi ni de hablarnos.

Por fin les conocimos, no parecían grandes gurús ni hablaban en inglés, ni tampoco eran producto de un curso express de “Coaching para domingueros”. Sus palabras rezumaban la coherencia y la sensatez de quien ha vivido en sus carnes, de quien no juzga sino analiza, de quien no derriba muros sino abre puertas, de quien fue capaz de sentarnos a todos juntos, abrir nuestros sentimientos y necesidades y entender los de los otros (sin acabar en tragedia claro está), para llegar a plantear el relevo como una oportunidad de crear un nuevo escenario, que combine experiencia y juventud, que no excluya sino aune, y facilite el cambio a un modelo de gestión basado en datos, orden y coherencia.

Porque cuando los datos hablan, se reduce el riesgo y las falsas sensaciones, se facilita la toma de decisiones y se reduce la carga emocional de las mismas. Porque cuando entendemos e integramos nuestras necesidades emocionales en un marco de funcionamiento claro y por fin definido, con responsabilidades y herramientas adecuadas, las cosas empiezan poco a poco a cuadrar, para finalmente devolver la ilusión perdida en un proyecto que ahora si, es de todos.

Experiencia, juventud, reglas y datos. Solución conjunta en lo emocional y operativo. Atacar una parte sin la otra, no habría funcionado, y sin la ayuda de personas expertas de verdad no habríamos salido de nuestras eternas disputas. No fue de un día para otro, hubo que dar lo que para nosotros fueron grandes pasos, pero no hay mejor sensación que la de ver que por fin avanzábamos.

Espero que el estilo narrativo les haya hecho identificarse más fácilmente con su situación actual y confiar en una forma coherente de dar solución al problema del relevo generacional y mejora de la gestión en empresas familiares. Háganlo siempre de la mano de un profesional, pero de los de verdad, pues no cualquiera debería poder trabajar con sentimientos. Alguien que valore la situación y les ofrezca el camino coherente para recuperar ambas partes de su empresa de forma combinada y en el orden correcto.

Hoy ha sonado mi despertador, pero ya no fue como antes. Animo y con cabeza.

Author: iactum-291274

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